Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.

28.4.12

El sol sólo saldrá si de verdad calmas tus dudas. El tiempo cambia siempre, las personas casi nunca. Desgraciadamente nunca es el lugar ni es el momento y siempre hay una buena excusa que poner para quedarse quieto delante del miedo que en seco te paraliza. Y es que el miedo siempre llega sin avisar y pisa tu vida; tu sonrisa achica. Estudio todo el día rodeada de gente, llego a casa ¿y quién coño me entiende? ¿quién coño me escucha realmente?

27.4.12


Hoy, siento un vacío en el cuerpo. 
Sientes cómo más de la mitad de tu corazón se ha quedado allí, con aquellos con los que has compartido momentos inolvidables, con aquellos que te han formado y enseñado a ser fuerte, con aquellos que te han regalado sonrisas y que todavía siguen estando, con aquellos que han sido tu sostén durante tanto tiempo, con aquellas personas con las que te sentías a gusto y eran como hermanos. Sientes cómo el frío se ha apoderado de tu cuerpo, como entregar cariño ya no es tan fácil como antes, cómo cada tropezón se convierte en una caída dolorosa de la que siempre cuesta salir. Sientes dolor al levantarte, nostalgia al recordar momentos durante el día, y una profunda tristeza cada noche al recordar personas y ver como todo ha cambiado. Sientes como la vida se te va de las manos, como los sueños han desaparecido y tu futuro es más incierto que nunca. Te planteas tantas cosas, pero sabes que nada tiene remedio hasta que no aceptes tu nueva vida.
¿Nueva vida? Hace un año que cambié todo. Cambié de amigos, cambié de familia, cambié de país, cambié mi forma de ser, cambió todo en mi vida. Gané, no voy a mentir, gané muchísimo, pero ya no hay nada que me conforme.
Me plantearon una vida mucho más fácil, donde cambiarían muchas cosas y me convencieron de que los cambios siempre son para bien. Me engañaron por tercera vez consecutiva. Volvieron a hacerlo, a pesar de que siempre prometieron que iba a ser la última vez. ¿Y se preguntan por qué estoy de mal humor últimamente? ¿Y se preguntan por qué me encierro en mi habitación toda la tarde? ¿por qué soy tan fría? ¿Y aún se siguen preguntando por qué soy tan asquerosa con las personas? 
Hoy hace un año. Y es imposible no llorar y no admitir que fue uno de los peores días de mi vida. Hoy hace un año que no veo a mis hermanos del alma; hoy hace un año que no veo a mis abuelos. Hoy, hace un año que dejé una vida atrás; hace un año que la vida dio tal giro que me marcó de una forma inimaginable. Pero lo peor es que nada mejora. No hubo ningún cambio a mejor. Y eso es lo que más rabia me da. 

23.4.12




Lo presentías. Todo no podía marchar de maravillas; todo no podía salir como siempre pretendiste. Eran puras ilusiones, como siempre. De a poco el corazón volvía a reconstruirse, poquito a poquito podías sentir como las heridas se iban curando, como cada latido no dolía tanto, como ya no te costaba tanto respirar, como podías sonreír sin preocupaciones, como volar era tu siguiente meta. Volvías a sentir alegría al ver el sol salir; tus ojos comenzaban a percibir otra vez los colores vívidos y te comenzaban a gustar nuevamente. Querías todo, pero a la vez sentías que ya lo tenías. De a poco comenzabas a querer ser mucho más; volvían esos sueños prometedores.
Pero todo era una mísera ilusión. ¿Pensabas que la vida te iba a dejar disfrutar tanto? Ilusa. Sigues siendo la misma niña que con un caramelo la seducen y crea su propio mundo imaginario, pero que en cuanto cae en la cuenta de que era una trampa, llora, patalea y su corazón vuelve a romperse. 


Pedazos por aquí. Pedazos por allá. No lo has soldado bien. Vuelves a ser débil. Vuelves a caer.

22.4.12


Sabemos más de los demás que de nosotros; y algunos para encontrarnos navegamos entre folios.

11.4.12

Inestabilidad psicológica (IV)

Abro los ojos. Veo todo oscuro... ¿dónde estoy? Me resulta familiar este lugar, creo que he estado antes. Puedo sentir algo extraño, pero aún no he descubierto qué es... No veo nada, pero tampoco tengo miedo. De repente aparece una voz. Una voz atrapante, atractiva, que me deja en shock... Creo que la conozco, que la he escuchado antes. Como por arte de magia su voz me ciega los sentidos, pareciese como si me atrapase, me envolviese y me crea confianza en ella. Es suave, habla sin gritar. Me gusta y me invita a jugar. Como quien no quiere la cosa, acepto sin pensarlo. ¿Por qué? Aún no lo sé.


-Juguemos al escondite. Uno, dos, tres, cuatro. ¿Dónde te encuentras?
+Aún no me he escondido, espera, sigue contando.
-Cinco, seis, siete. Vamos, tienes que haber llegado ya a ese lugar.
+¿Te imaginas ya dónde estoy? Eso no es justo, me conoces mejor que nadie, sabrías siempre dónde me escondería...
-No, es simplemente que es muy obvio el lugar donde corres para esconderte de los problemas y evitar enfrentarlos.
+¿Y tú cómo sabes eso?
-Soy tu otro yo cariño, recuerda que sé mucho más de tí, que tú misma.
+Espera... No puedo verte, no sé quién eres. Espera... no eres quien pensaba...
-¿Es que acaso te has olvidado de mí ya?
+¿A que juegas?
-Veo que no recuerdas a qué jugaba, así me gusta. Mejor, me lo pones aún más fácil.
+Vete. No quiero jugar más, me aburrí. No llegaremos a ningún lado. Esto no tiene sentido. No vuelvas.
-Ay niña, todavía no has aprendido nada de mi... Todavía te queda mucho por aprender y por saber cómo evitarme. Se ve que de la vez pasada no aprendiste nada. ¡Cuánto me estás costando de críar !
+No te entiendo... estoy bien, ¿qué es lo que quieres ahora?
-No. Eso es lo que tú crees. Volví a aparecer, nuevamente invado tus noches, tus sueños, y tus días. Nunca me perdiste, sólo que supiste taparme un tiempo. Ay, niña, ¿cuándo aprenderás a aceptarme?.
+Nunca. No te quiero en mi vida. No te necesito. No preciso de tí. Tú me perjudicas.
-No amor, no. No te perjudico, te muestro quien eres en realidad. Vamos, niña, comencemos de nuevo el juego. Esta vez nos vamos a divertir mucho.



Comienzo a correr. La he conocido, he reconocido esa voz. Y aunque admito que tiene una voz sumamente atrapante, esta vez no será tan fácil. Pero ahora me invadió el miedo. Puedo sentirlo en mis piernas. Puedo sentir que mis manos tiemblan, que mi corazón se acelera y quiere escapar. Puedo sentir como la tristeza aparece, haciéndose notar en mi mejilla. Puedo sentir el rencor invadir mi alma. Los recuerdos comienzan a atacarme sin piedad, típico de la nostalgia.
Intento escapar, pero se hacen notar cada vez más. ¿Por qué no me puedo despertar de este sueño? ¿por qué no consigo abrir los ojos?


-Bienvenida, nuevamente. ¿Por qué pensaste que iba a ser fácil salir de aquí? ¿por qué pensaste que no ibas a salir herida? ¿por qué volviste a ilusionarte, niña?



¡Cuánta razón tenía! Me detuve. Respiré hondo y todo desapareció por un momento. Abrí los ojos. ¿Qué fue eso? Sigo acostada en mi cama, la almohada empapada y el corazón latiendo a dos mil por hora. Respiro. Miro la hora: 5:17, y me repito a mi misma: "Tranquila, sólo fue un sueño".

10.4.12


Cuento hasta diez y respiro. ¿Es que uno tiene que soportar tanta hipocresía? Intentas ser una persona de bien, así te han enseñado en tu casa, respetar y ser amable con todo el mundo, porque las apariencias pueden engañar. A mí me enseñaron a ser amable y simpática y a pesar de tener un mal presentimiento dar oportunidades a las personas. ¿Qué pasa cuando la historia vuelve a repetirse? ¿Qué pasa cuando ese presentimiento que tenías es el correcto? Aún así intentas seguir en tu línea, como te enseñaron desde pequeña, porque primero están los demás antes que tú. Primero están las personas que quieres antes que tú, y capaz, por qué no, es cosa tuya y eso no tiene que influir en los demás. Si eres tú la que tienes el problema, no tienes porque involucrar a los que te rodean. Lo tragas y sigues, por el bien de los demás. 
Yo tengo una manera diferente de pensar, y puede que sea errónea... Pero, ¿la tuya es la correcta acaso? Vengan, y échenme en cara todas las cosas que hice y juzguenme por mis acciones que estaré encantada de la vida de reconocer mis errores y poder corregirlos. Vengan y díganme en qué me he equivocado y cuándo no he dado segundas oportunidades. Vengan y repítanme cuáles han sido mis errores, para que yo pueda corregirlos e intentar cambiar. Vengan y cuenten las veces que he tenido mala cara y me he puesto en rabieta. Vengan y díganme cuántas veces he sido caprichosa delante de todos. Vengan y grítenme en la cara las veces que no he movido un dedo por alguien. Vengan y díganme cuántas veces no he intentado animar a la gente. Vengan, vamos, estoy esperando una respuesta. No remuevas el pasado, no andes con excusas, no te contradigas con las respuestas. Sé coerente, si es que puedes, y dime todo lo que tengas que echarme en cara. Vamos, no hay rencores, ya no hay valores que valgan. Con mucho gusto la escucharé, y, al igual que todos suelen decir: "Cuando hayas vivido lo que yo he vivido, te dejaré opinar".
Vuelvo a respirar. En realidad no soy así, pero al igual que muchos he llegado a un punto. Elimino a la gente que me hace daño, que me amarga las noches, que no han sabido valorar lo que yo he dado... Pero no me voy antes de darles mil y una razones por el cual lo hago.

6.4.12

 Y hoy les dedico una madrugada amarga, reviviendo recuerdos y carcajadas que se sustituyen por lágrimas y una ligera nostalgia. Hoy les dedico una madrugada, para olvidarlos durante el día. Hoy los aparto de mi rutina aunque quieran hacerse notar aún más en este día.
Bien. Llevo una hora escribiendo y borrando cada párrafo que escribo. No sé qué escribir, no sé qué publicar, no sé qué decir. En realidad sí lo sé, pero no es lo que quiero plasmar. Así que me doy por vencida y digo: que cumplas muchos más, Dai.

3.4.12

"¿Cómo se retoma el hilo de toda una vida? ¿Cómo seguir adelante cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible, que hay cosas que el tiempo no puede enmendar, aquellas que hieren muy adentro, que dejan cicatriz?"  [El señor de los anillos]