Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.

23.4.12




Lo presentías. Todo no podía marchar de maravillas; todo no podía salir como siempre pretendiste. Eran puras ilusiones, como siempre. De a poco el corazón volvía a reconstruirse, poquito a poquito podías sentir como las heridas se iban curando, como cada latido no dolía tanto, como ya no te costaba tanto respirar, como podías sonreír sin preocupaciones, como volar era tu siguiente meta. Volvías a sentir alegría al ver el sol salir; tus ojos comenzaban a percibir otra vez los colores vívidos y te comenzaban a gustar nuevamente. Querías todo, pero a la vez sentías que ya lo tenías. De a poco comenzabas a querer ser mucho más; volvían esos sueños prometedores.
Pero todo era una mísera ilusión. ¿Pensabas que la vida te iba a dejar disfrutar tanto? Ilusa. Sigues siendo la misma niña que con un caramelo la seducen y crea su propio mundo imaginario, pero que en cuanto cae en la cuenta de que era una trampa, llora, patalea y su corazón vuelve a romperse. 


Pedazos por aquí. Pedazos por allá. No lo has soldado bien. Vuelves a ser débil. Vuelves a caer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario