Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.
17.8.12
Cuando el miedo y el frío hacen de tí una estatua en tu propia cama, no ansíes que la verdad pura y dura acuda en tu auxilio. Lo que necesitas es el mullido consuelo de un relato. La protección balsámica, adormecedora, de una mentira.