Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.

16.5.11


Frustración. Buscar el ideal. No saber que querer. ¡Maldita sea! Pensamientos contradictorios. Acciones contradictorias. Querer ser el centro del mundo, pero pasar desapercibida en un centro comercial.  Amar la soledad, pero aún así necesitar el abrazo de alguien que no sea un amigo. Sentir que el ego te recorre las venas y sale a flote, con palabras y gestos de superioridad, y a pesar de mostrar eso, sentirse igual de pequeña que una hormiga. Soñar un futuro perfecto, pero querer algo que salga de esa perfección y desequilibre un poco las cosas. Sentir la necesidad de tener todo planificado y claro, pero querer que la vida te sorprenda para poder romper las reglas. Querer vivir una historia de amor con final feliz, pero desear sufrir al intentar conseguirlo. Romperse la cabeza buscando una solución, pero disfrutar al sentir esa adrenalina de estar metida en un problema. 
Adrenalina que tanto lleva a buscar el peligro. Rebeldía que lleva a cometer errores. Errores en busca de la perfección. Perfección que tanto atormenta y que llega un momento que repugna. 
¿Masoquista? Probablemente. ¿Doble personalidad? A veces. ¿Inestable? Siempre. 

10.5.11

Rain

Días en donde es necesario mirar por la ventana y ver como caen las gotas de lluvia, con su sonido tan particular y tan relajante a la vez. Estar perdida en un mundo lejos de este, un mundo propio, un mundo abstracto, y que un relámpago te haga saltar del sofá y caer en la realidad. Agarrar una manta y calentar un café con leche al microondas, siempre mirando y perdiéndose en la gama de colores que provocan las tormentas. La gama de colores grises, que provocan melancolía. Mirar y no estar mirando nada fijo, hasta que el "pip" del microondas te saca del coma que provoca esa escena. Volver con la taza en mano, para apagar  la melancolía y ese frío que te recorre el cuerpo. Pareciera que uno está en trance. El cuerpo pesa, el alma pesa, y todo se vuelve mucho más sensible que un día soleado. Sólo da para estar en el sofá, mirando la lluvia, taza de café en mano y dejar que los sentimientos fluyan como las gotas que caen constantemente del cielo.