Un esbozo que pretende ser una sonrisa se asoma en mi cara. Estoy tan contenta de haber conseguido tanto en este año, pero a base de esfuerzo, de ojeras hasta el piso, de llantos, de mal humor, de fin de semanas sin salir de casa, de horas amargadas sentada enfrente de hojas de papel mientras veía pasar la vida por mi ventana. Pero sabe tan bien. Tiene un sabor tan agradable, que volvería a repetirlo si supiese que me espera tal recompensa.
Estoy feliz de haber conseguido estar estudiando lo que quiero, lo que dije que estudiaría desde que tengo seis años, desde que tengo noción. Ha costado lo suyo, pero no me arrepiento para nada de haber tomado tal decisión ese día. Objetivo uno cumplido.
Cuando dije que después de terminar el selectivo iba a pasar el mejor verano de mi vida, no mentía. Fue el mejor verano de mi vida y ojalá pudiese volver a repetirlo y mejorarlo, y sí, con las mismas personas que por suerte aún siguen estando a mi lado. Sería maravilloso volver a repetir cada risa, cada tarde, cada momento. Menuda nostalgia me está entrando... Objetivo dos cumplido.
A pesar de que han sido realmente difíciles estos últimos tres meses que toma ya por costumbre la vida querer joderme como sea año tras año, he madurado mucho en cuanto a persona. He conseguido parte de la felicidad en la frase que un día me dijo mi tío de Madrid: "Daiana, da, da incluso más de lo que tengas que luego la recompensa no tiene palabras". ¡Cuánta razón tienes, aún estando mal consigues dar tan buenos consejos! Y me centré en eso, en buscar la felicidad no en mí, sino en los demás, en dar y no pedir nada a cambio. Y os juro que no he sentido más alegría que cuando he visto que hay gente que a pesar de todo lo mal que están, cuando te ven, sonríen y sus ojos expresan una felicidad que hasta ahora nunca había visto. Me he sentido completa, feliz y he conseguido dejar atrás muchos miedos, muchas inseguridades, muchos problemas que en realidad solo eran producto de mi imaginación. Me he olvidado del futuro y vivo el día a día, porque la vida te puede cambiar en un segundo. He aprendido a disfrutar de cada momento.
Pero no todo tiene su mejor parte y el año no podía terminar bien. Pero hoy me abstengo a ello y espero que mis decisiones no perjudiquen más a la gente que más quiero.
Por un 2014 muchísimo mejor que este año que ya se va.
No hay comentarios:
Publicar un comentario