Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.
6.7.12
Comienzo mirando el lado derecho de la cama, frío como el hielo. Ha pasado tanto tiempo, aunque aún recuerdo el dolor de esos días. Me levanto con la mirada perdida en el pasado. Como si me atacara una metralleta, siento que los recuerdos me atraviesan cada rincón de mi corazón, buscando matarme. Sí, he conseguido ser inteligente y ponerme un chaleco antibalas tan potente que aquellas sólo me recuerdan lo fuerte que ahora creo ser. Me levanto observando cada una de las marcas que han quedado de lo sucedido. ¿Cómo pudiste ser capaz? Una de las tantas preguntas que me formulo cada día. Pero aún quedan restos de aquello que fuiste, de aquello que todas las mañanas intentas borrar de tu mente. "No pasa nada, niña, cambiarás de rumbo y volverás, por mucho que lo intentes el miedo y las pesadillas se encuentran a la vuelta de la esquina, esperando ansiosos a que regreses a ese sitio que tanto odias pero que tan bien te hace".
"Volverás". Esa palabra me asusta más que nunca. "De a poco, volverás". ¿Volveré? ¿Con qué volveré? "Estás encaminada". Mierda. Vuelve a hablarme. Me asusta escuchar aquella voz. Me levanto lo más rápido posible buscando una distracción, pero aquella distracción es a lo que ella se refiere. Sé que estoy a un paso de hacerlo, pero ¿por qué me provoca tanta adrenalina?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario