Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.

25.10.11

#3


Y qué me importa si ya estoy muerta? ¿Y qué me importa si ya no tengo corazón? ¿Y qué importa si ya nada tiene sentido? No sobreviviré. No lloraré. No amaré. No haré nada. Seguiré siendo un ente con una rutina. Un ente invisible para los demás. Un ente sin nombre, sin vida. Un ente, que lo único que busca, es una motivación que le demuestre que vale la pena la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario