Cuando la gente me cuenta sus problemas, siempre suelo recurrir al mismo consejo: "dale tiempo al tiempo". ¿Porqué esa manía de querer todo YA? ¿Porqué eso de no aguantar la espera? ¿Porqué esa costumbre de padecer mientras esperamos algo? No me excluyo, pero aprendí a que el tiempo es sabio. Para mí, no existe el tiempo. Para mí el tiempo es indefinido, es abstracto. Aprendí a que las cosas pasan cuando tienen que pasar. No mido el tiempo. Aprendí a saberlo esperar. Aprendí que el tiempo te enseña muchas cosas. El tiempo es sabio, desesperante, insoportable, pero solo hay que saber entenderlo. Entender y aceptarlo. Entender el porqué, y aceptar que no siempre tiene que ocurrir ya.
No es fácil, y uno se cansa de esperar. Si nunca llega, es porque no tenía que llegar. Uno se desespera esperando, pero llega un punto en el que el tiempo te dice: "ya está, sos libre."
Por eso, ahora soy amiga del tiempo. Una vez que llegué a entenderlo, el tiempo me trae paz.

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