Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.
5.12.10
No tenía más que decir eso y estar como se lo veía para que todo estuviera bien. Yo lo tenía en mí como a una enfermedad, y no podía evitarlo. Sabía que era una locura hacer eso. Podía salirme de mí y ver cómo ese hombre medevastaba. Me veía a mí misma retorciéndome y contorsionándome como un insecto atravesado con un alfiler, pero ya estaba desahuciada y era tarde para hacer nada por mí misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario