Unas pocas palabras que intentan hacer temblar a la imaginación.

29.11.10

<< La idea de su propia muerte no la perturbaba: pensaba en ella con frecuencia. Para ella, la muerte equivalía a la extinción. A pesar de sus encuentros, no lograba hacerse a la idea de que hubiera algo más allá de la muerte. Lo que pasaba, pasaba en esta vida, y cuando la vida terminaba, no había nada. Además, la suya tampoco era tan feliz como para sentir lástima por tener que abandonarla. Si su padre moría con ella, no creía que a nadie fuera a importarle demasiado la desaparición de ambos. >>

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